Reescritura de "El amenazado" de Borges
Es la impotencia
es la sordera voluntaria
Tendré que gritar o ser cómplice
Crecen los muros de tu cárcel, como en un sueño
atroz
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es
la única
¿De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras,
la vaga erudición ,
La desesperación impregnada en todos los Junio
la amistad teatrera que en nombre de la paz nos deja
solas,
las galerías de la biblioteca,
la sombra militante de nuestras muertas,
la noche intemporal,
el resabio del sueño que no me aborda porque no sé
cómo estás?
Saber si estás cautiva y golpeada
o jugando con tu nene en alguna casita entrerriana
es la medida de mi tiempo
Ya el cántaro se quiebra
te inunda
te mancha
desborda la perimetral
ya el hombre se levanta a la vista de un ramo de
tildes grises,
caza la moto y corta la noche
deambula para llevarte de nuevo a su cama
ya se han oscurecido los que miraban por las
ventanas
prefirieron no meterse en temas de pareja
Es, ya lo sé, lo que él llama "amor"
Cosas de dos y los de afuera que ni opinen
Es el amor con sus mitologías:
Él- sirena edulcorándote
Él- sirena ahogándote en sal
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar
Ya los ejércitos me cercan, las hordas
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto
No sabe que en mi cráneo reorganizo los muebles)
El nombre de Lucía
tantas minas me delata
Me duele una mujer violentada
Me duele una mujer golpeada
Empalada
Abusada
Asesinada
Me duele una mujer en todo el cuerpo
Es la impotencia
Tendré que gritar
o ser cómplice
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