No va a ser domingo
tampoco va a ser mediodía
no va a llover
las hojas de los olivos van a seguir temblando
anudadas a su nodriza
no va a ser domingo
y no vamos a recibir al hijo de David
bajo ningún punto de partida
no voy a volver del laburo
para abrir ventanas polarizadas
entre las plantas
de nuestros pies
van a seguir faltando latas en la basura
vas a seguir encantando bronquios asmáticos
¿los míos?
no voy a doblarte haikus cuadriculados
ni voy a hacerme una cesárea
para acunar una metáfora que diga
sale Cosima
para que juegue qué sé yo qué deidad del fútbol
Hoy es ficción
No voy a dejar que me laves los pies
no va a haber cruz
ni “abrazame” de postcrucifixión
ni “INRI” ni “RIP”
ni ninguna inscripción desde tu nombre
No voy a dejar que me lamas los pies
y voy a negar(te) setenta veces siete
agún domingo
algún mediodía
alguna lluvia
en la que te encomendaste
a lo que siempre sos
al nombre que te di
Universo